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La Historia del Cannabis

BREVE HISTORIA DEL CANNABIS

La Eda contemporánea (Siglos XIX-XX)

Siglo XIX
La Edad Contemporánea convierte al cáñamo en Europa en una droga exótica para unos y en objeto de curiosidad científica para otros. El cáñamo se difunde a pesar de que el siglo XVIII termina con una nueva persecución de la hierba: Napoleón, durante su campaña de Egipto prohibió el cultivo, comercio y consumo de cannabis en todo el país. Sin embargo, tras su apresurada retirada, muchos científicos franceses recorren Egipto y comienzan a estudiar la planta.

En el África negra y la India menudo el cáñamo fue tomado como elemento místico por nuevos movimientos religiosos de carácter nacionalista ante el colonialismo europeo y cristiano. En Angola, por ejemplo, comienza un nuevo culto religioso en torno al cáñamo -o riamba, como lo llamaban los pueblos nativos-. Se trata de los Bena-Riamba, los hijos del cáñamo. Ni qué decir cabe que éstas religiones fascinan a muchos europeos que acuden a estudiarlas, a la vez que los sectores más conservadores de las sociedades coloniales recelan profundamente de ellas y de las plantas que posibilitaban el contacto entre dioses y hombres.

En cualquier caso, el interés por el cáñamo crece y ya en 1838 los británicos Raleigh, Esdale, O'Birest y O'Shaunessey comienzan los experimentos científicos para estudiar las propiedades químicas y médicas del cannabis. A mediados de siglo, una vez pasado el movimiento romántico, los intelectuales sustituyen a los científicos en su interés por el cannabis. Son famosas las experiencias de poetas como Henri Michaux, Gautier o Baudelaire -quien llegó a escribir su Poème du hashish, dedicado a la planta- y que formaron parte del llamado Club de los Hashishinos de París, quienes se reunían para disfrutar del hachís en compañía de los amigos.

La posibilidad de conseguir cannabis, y no sólo cannabis, a precios baratos en las colonias, hace que las farmacias europeas se pueblen de compuestos de cannabis, cocaína o morfina. También era posible comprar las sustancias en estado puro. Con ello, el valor de lo que hoy conocemos por drogas, se dispara. No es de extrañar que las potencias occidentales lleguen a librar la Guerra del Opio contra el Imperio Chino, a mediados del siglo XIX. El resultado de la derrota militar china es la “prohibición” del cultivo de opio en China.

En términos prácticos, la guerra sirve para que los chinos no puedan cultivar su propio opio y tengan que comprárselo a compañías occidentales, principalmente británicas. Entre tanto, al otro extremo del mundo nacía un país cuya primera constitución fue escrita sobre papel de cáñamo: Estados Unidos. Poblado por una mezcla de inmigrantes de diversas partes de Europa y con minorías amerindias, negras, asiáticas e hispanas, el cáñamo se cultiva en muchas partes del país, y la situación es de total normalidad hasta las primeras décadas del siglo XX.

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